sábado, 28 de marzo de 2009

Escribir o morir


Era un prado. A menos eso pensaba nunca había comprendido bien la diferencia entre un valle, un bosque o un jardín; su preferencia por las similitudes la aturdía. Razón por la cual no poseía sentido de orientación alguno, Gardner había dejado bastante claro que su inteligencia no era la espacial, lo que nunca menciono fue como hallar la suya. En fin, el asunto es que era conocida por perderse al doblar de lo que creía era la misma esquina. Mientras que la empatia hacia de cruz y desconsuelo; pues pocas veces nos ponemos los zapatos de otro para caminar en un rosal.

Con los años las lágrimas parecían más cercanas a sus mejillas y más hábiles para saltar en los momentos menos oportunos. Pero era una buscadora infatigable. Había algo allá fuera, hasta la hora no para ella pero había encontrado historias y se había sumergido en el oficio de contarlas y soñarlas. Había disfrutado de muchas de ellas, participado en otras tantas. La suya sin lugar a dudas era alguna novela pensada por una señora volátil que no creía en los matices, pero amaba los contrastes y aun no sabia si darle un final feliz a su obra.

Esa mano antojadiza de ironías y enseñanzas había hecho de ella un alma hambrienta de libertad y sueños. Al parecer quien escribe no puede litigar con esa maña de llenar sus obras de más páginas tintas, lo que explicaba su obsesión por los libros; por leer y por crear.

Fuera pradera o campo, habían flores, árboles y sombras. Fuera un personaje o una escritora, había tinta, papel y una historia por escribir.

De que nos sirven las diferencias después de todo. De barreras.

2 comentarios:

F. K. Woods dijo...

Fronteras, son esas las que tenemos que cruzar... me alegro saber que al menos alguien lo está haciendo.

Pinceladas en mi pelo dijo...

oh si! lo has dicho todo! solo de barreras!... empiezan a hartarme las palabras que fortalecen diferencias, porque comparar y no solo vivir? porque no seguir buscando la esencia y no similitudes o desgraciadas diferencias...?
Es preferible ignorar algunos detalles a que se vuelva burda la historia...